archivo | 25 mayo, 2017

La App Store pasa a usar la moneda local en varios países, incluyendo Colombia y Perú

La gran mayoría de nosotros, si tenemos la App Store activa en nuestro país, estamos acostumbrados a ver sus precios en la moneda que usamos a diario: euro, peso mexicano… es algo que vemos lógico y normal. Pero resulta que no es así en algunos sitios. Polonia, por ejemplo, ha tenido los precios en euros cuando la moneda oficial del país sigue siendo el esloti.

Por lo tanto, no es raro ver cómo la App Store ha empezado a cambiar la divisa con la que vende las aplicaciones en nueve países: Polonia, Bulgaria, la República Checa, Hungría, Rumanía, Chile, Colombia, Croacia y Perú. En los europeos pasan del euro a la moneda local, mientras que en el resto lo que abandonan es el dólar.

Cambio y redondeo

Apple Music

¿Qué efectos tiene esto? Pues que a partir de ahora Apple también va a pagar a los desarrolladores usando esa moneda local, y los precios se ajustarán mejor al valor con el que se compran las cosas en cada uno de esos países. Aunque todo depende del redondeo que hagan en Apple: en Polonia ya han visto cómo el cambio de moneda ha encarecido ligeramente las aplicaciones.

El cambio también se aplica a las suscripciones, así que si nos lees desde uno de los países donde se ha aplicado el cambio te recomendamos que estés atento a lo que puedas estar pagando cada mes por espacio ampliado en iCloud o el catálogo en streaming de Apple Music.

Vía | AppleSFERA

Apple crea un espacio para el Primavera Sound de Barcelona en Apple Music

Apple Music está haciendo esfuerzos para destacar por encima de Spotify, y uno de esos esfuerzos es aparecer en las escenas musicales locales. El servicio ha presentado hoy su colaboración con el festival Primavera Sound de Barcelona, creando un espacio dedicado al evento en su catálogo.

Esta colaboración consiste en una serie de listas de reproducción creadas por los propios organizadores del Primavera Sound, con algunas de las canciones que van a sonar en el festival. Un total de 14 listas que ya puedes escuchar si estás suscrito al servicio o lo tienes bajo el periodo de pruebas.

Una lista de reproducción para cada día del festival

Si estás suscrito, aquí tienes todos los enlaces:

El festival comenzará la semana que viene a partir del 1 de junio.  Las entradas del festival, lamentablemente, ya se han agotado.

Vía | AppleSFERA

Readdle añade función de arrastrar y soltar en sus apps para iPad, el futuro del iPad es esto

Readdle es uno de los desarrolladores más conocidos en iOS a la hora de desarrollar aplicaciones de productividad. PDF Expert, Scanner Pro, Spark… Montar una oficina con Readdle es relativamente sencillo. Ahora, han añadido una nueva función totalmente revolucionaria, pues en cierto sentido, rompe las reglas de iOS con una de las funciones más deseadas: arrastrar ítems entre apps.

La función de “drag-and-drop” funciona tan sólo entre las aplicaciones de Readdle, y deben estar ejecutando en split screen. Es decir, funciona entre dos apps que están en pantalla dividida en un iPad. Así pues, podremos por ejemplo arrastrar un PDF desde PDF Expert como archivo adjunto a Spark o guardar unos documentos escaneados de Scanner Pro a PDF Expert para guardarlos en iCloud.

Además de esto, Readdle también ha lanzado una actualización mayor de Documents, dotando a la app de un nuevo diseño más actualizado. Por otra parte, también se permite la edición de lo documentos directamente en iCloud sin descargarlos primero. La actualización tanto de Documents como del resto de apps llegará hoy mismo a lo largo del día.

Una demostración de las posibilidades del iPad

Desafortunadamente, la función de arrastrar y soltar sólo funciona entre las aplicaciones de Readdle. Si queremos mover archivos entre el resto de las apps lo que necesitamos hacer es usar las extensiones de iOS o que las apps tengan sincronización con iCloud y acceso a iCloud Drive. Pero, esto además de una nueva función, es una muestra de lo que se puede hacer en el iPad a nivel general.

¿Será iOS 11 el momento en el que veamos esta nueva funcionalidad de forma nativa? Apple tan sólo tiene que implementar un SDK en iOS que lo permita, los desarrolladores de apps para productividad, estarán encantados de darle uso. El iPad ha evolucionado prácticamente todo lo que puede evolucionar en cuanto a hardware se refiere, desde hace un tiempo cuenta con más avance en hardware que en software, y da la sensación de que iOS está estancando las posibilidades de la tablet más vendida del mercado.

Vía | The Verge | AppleSFERA

Cambios “periodísticos”: La web de prensa de Apple pasa a ser un portal de noticias

Hasta ahora, si cualquier periodista o simple aficionado a la marca quería ver las notas de prensa de Apple, podía acudir a una sección de la web de la compañía especial para eso. Ahora esa sección ha desaparecido, y redirecciona a una nueva parte de la web de Apple llamada Newsroom.

En esta nueva sección seguiremos encontrando las noticias de Apple, pero en vez de acceder a la nota de prensa en crudo lo veremos en un formato de “blog” en el que el diseño cobra mucha más importancia. Y cómo no, hay enlaces para compartir en las redes sociales en cada artículo e imágenes por separado.

Un detalle: de momento parece que la web da problemas si accedemos a ella desde Google Chrome, devolviendo un error forbidden. Si la abres con Safari todo se abre correctamente.

Nuevo puesto: editor en jefe de Apple News

Lauren Kern

Paralelamente a esto, Apple ha creado un nuevo alto cargo que estrenará la editora del New York Magazine Lauren Kern: editor en jefe de Apple News. Hasta ahora este servicio, activo en los Estados Unidos y el Reino Unido, se limita a servir de plataforma para otros medios. Así que, ¿por qué necesita Apple a una editora en jefe?

Puede que en Cupertino se estén preparando para ampliar las funciones de Apple News, pero no podemos saber nada ya que la propia Lauren se ha negado a describir su nuevo puesto. Estamos en una época llena de datos falsos invadiendo las redes sociales, así que quizás este puesto sirva para garantizar que todo lo que circule por Apple News sea fidedigno. Cuestión de ver lo que ocurre de ahora en adelante.

Vía | AppleSFERA

Dell Chromebook 11 3189, análisis: demasiado precio para un Chrome OS que aún debe madurar

Los Chromebooks empiezan a madurar y a entrar en una fase interesante desde que su sistema operativo, Chrome OS, se ha hecho compatible con Google Play y las aplicaciones de Android. En este contexto, a principios de año Dell lanzó su nueva horneada de Chromebooks de 11 y 13 pulgadas, entre los que se encuentra el Chromebook 11 3189 que hemos estado probando.

Se trata de un interesante dispositivo con una pantalla táctil con la que tratar de aprovechar la compatibilidad de Chrome OS con Android, 4 GB de RAM y un precio que quizá se va un poco más arriba de lo que nos tienen acostumbrado los Chromebooks. ¿Será suficiente para encontrar un hueco en el mercado?

Dell Chromebook 11 3189, especificaciones

Dell 5

La misión de Dell con este dispositivo es ofrecernos la mejor experiencia posible a un precio no demasiado alocado. Pero antes de entrar a valorar hasta qué punto lo ha conseguido, vamos a pararnos a repasar primero su hoja de especificaciones para ver cuales son las armas con las que quiere asaltar el mercado.

DELL CHROMEBOOK 11 3189
PANTALLA LCD 11,6 pulgadas
RESOLUCIÓN 1366 x 768
PROCESADOR Intel Celeron N3060 a 1.6 GHz
GRÁFICOS Intel HD Graphics 400
RAM 4 GB
ALMACENAMIENTO eMMC de 16 GB
SISTEMA OPERATIVO Chrome OS
CONECTIVIDAD WLAN: 802.11 ac/a/b/g/n Bluetooth 4.2
PUERTOS 1 conector combinado para micrófono y auriculares 1 lector de tarjetas microSD 2 USB 3.1 Gen 1 1 HDMI de tamaño completo
DIMENSIONES 20,75 x 303,8 x 207,9 mm
PESO 1,46 kg
BATERÍA 42 WHr
PRECIO 419 euros

Como vemos en la tabla de especificaciones, lo que marca el caracter de este dispositivo es su pantalla LCD de 11,6 pulgadas con resolución HD de 768p. Es una resolución suficiente para apreciar contenidos de alta definición y que cuida bien de la duración de la batería, pero claro, está por ver hasta qué punto acaba jugándole en contra.

El procesador elegido ha sido un Intel Celeron N3060 con frecuencia de 1.6 GHz, que viene acompañado de una modesta gráfica integrada Intel HD Graphics 400. Aunque pueda parecer algo escaso, no nos tiene que sorprender teniendo en cuenta que es un dispositivo pensado para el ámbito estudiantil, y no para jugar ni darle mucha caña a la gráfica.

Dell 9

El Chromebook cuenta con una memoria RAM de 4 GB que debería ser suficiente para alimentar las exigencias de Chrome y tener una buena multifunción. En cuanto al almacenamiento interno nos encontramos con una memoria eMMC de 16 GB ampliable mediante microSD con la que Dell confía casi ciegamente en el aprovechamiento de la nube de Chrome OS.

Y en la sección de puertos y conectividad nos encontramos con casi todo lo que cabría esperar de un dispositivo como este. Nos deja sin embargo un pequeño sabor agridulce, ya que por una parte han tenido el acierto de haber incluído un puerto HDMI de tamaño completo pero no un lector para tarjetas SD grandes.

El dispositivo tiene un tamaño de 20,75 x 303,8 x 207,9 milímetros, y un peso de 1,46 kilogramos. La batería es de 42 WHr, la misma que utiliza en otros portátiles bastante superiores y que debería darnos unas cuantas horas de autonomía. Diez según el fabricante, pero eso está por ver.

Dell Chromebook 11 3189, análisis en vídeo

Diseño poco ambicioso, pero con personalidad

Dell 3Está acabado en policarbonato con una capa brillante en la tapa

El Chromebook de Dell me ha dejado sensaciones encontradas en cuanto al diseño, puesto que habiendo cosas que me han gustado bastante hay otras que no me han gustado nada. Un ejemplo es su diseño exterior, que es bastante conformista en cuanto a materiales empleados, pero que me ha sorprendido gratamente con unas líneas de diseño que le dan mucha personalidad.

Para empezar tenemos los materiales, en los que no han prestado demasiada atención. Es policarbonato recubierto con una capa brillante en la tapa, y con unos bordes ligeramente gomosos. Esto por una parte le resta del encanto y la sensación de calidad que pueden transmitir los materiales metálicos, pero por otra le da una resistencia y versatilidad más propicia de un dispositivo pensado para el ámbito educacional.

Dell 7Diseño curvo y redondeado.

No es un portátil fino sino robusto, y es demasiado grande y pesado para ser un once pulgadas. En esto podríamos decir que Dell no ha sabido sacarle el mejor provecho al tamaño, sobre todo teniendo en cuenta su precio, pero por otra parte no puedo dejar de admitir que me ha gustado mucho su estética de esquinas redondeadas. Todo son curvas, y eso le da cierta personalidad frente a otros dispositivos.

Marcos excesivos en la pantalla, da la sensación de que podría haber sido un poco más pequeño

Pero lo que menos me ha gustado me lo he encontrado cuando lo he abierto, y son los unos marcos muy excesivos en la pantalla. Es como si estuviera diseñado para una pantalla de 13 pulgadas, y ver tanto borde negro alrededor hace parecer a la que tiene aún más pequeña de lo que ya es.

Entiendo que todo este espacio de sobra de la pantalla ha sido un sacrificio que han tenido que hacer a cambio de meter un mayor teclado para ofrecer una mejor experiencia de escritura, pero ahí también podrían haber ajustado un poco. Se han permitido el lujo de espaciar bastante las teclas, y eso hace que te de la sensación de que podrían haber hecho un poco más por el tamaño total.

El marco de la pantalla de hecho no tiene más que el logo del fabricante en la parte inferior y la webcam y el micrófono en la superior. Esta webcam cumple con su cometido sin volvernos demasiado locos, y en cuanto a las teclas, aquí sí que hay que decir que el acabado en policarbonato les da un tacto muy agradable.

Dell 2

El touchpad tampoco es uno de sus puntos fuertes. Lo he encontrado bastante pequeño, lo cual siempre te limita, y me parece que Dell podría haberlo hecho un poco mejor en cuanto a su sensibilidad. Esto de poco le va a importar a quienes vayan a utilizar un ratón, pero de no ser así te encontrarás teniendo que ir un poco más despacio de lo que te gustaría para poder hacer todos los gestos correctamente.

Por último, teclado y pantalla están diseñados en dos piezas diferentes, que están unidos con unas bisagras para poder girar la pantalla 360 grados y convertir el dispositivo en tableta. La bisagra cumple perfectamente su función y no me ha dado ningún problema. También han acertado en mantener el mismo color gris y el material de policarbonato para conseguir un diseño uniforme.

Una pantalla de aprobado raspado

Dell 6

La pantalla que Dell ha decidido ponerle a este Chromebook cumple con un aprobado raspado. Sí, es táctil y ofrece una resolución HD, pero bastante ajustada. Particularmente las once pulgadas también se me quedan pequeñas, sobre todo sobrando tanto espacio como demuestran sus marcos, aunque entiendo que haya frente que prefiera equipos más pequeños.

Su acabado es brillante, tiene una temperatura bien ajustada y un control de brillo que hace que no se cansen demasiado los ojos. Pero uno de sus mayores problemas son las huellas, que se marcan y mucho, y eso es algo que a mi parecer le pasa factura a un dispositivo cuyo sistema operativo permite utilizar aplicaciones que tendremos que manejar tocándola.

HuellasSi te fijas bien, en la pantalla enseguida se quedan marcadas muchas huellas

En cuanto a la resolución, esta es exactamente de 768p. No llega por lo tanto ni siquiera al FullHD, y eso es un problema en cuanto a se la compare con la de otros ordenadores. Sin embargo, yo soy de los que piensa que en once pulgadas tampoco se nota demasiado la diferencia, por lo que me parece un sacrificio asumible a cambio de una mayor autonomía.

Sus ángulos de visión no son los mejores que te encontrarás en un portátil, ya que a partir de los 30 grados se empieza a ver considerablemente peor. Esto, unido a que es una pantalla con acabado brillante, te obliga a que necesariamente tengas que mirar de frente el Chromebook, y puede llegar a suponer un problema en ambientes con mucha luz cuando le quieres enseñar algo a alguien.

Chrome OS sin Android de serie

Chrome OS

Uno de los grandes atractivos de este equipo es su sistema operativo, Chrome OS. Está desarrollado por Google a partir del navegador Chrome y sobre un núcleo Linux, y su principal virtud es que promete ser lo suficientemente ligero como para hacer funcionar correctamente equipos con hardware limitado como el de este portátil.

Tenía muchas ganas de volver a probarlo, y lamentablemente no lo he visto tan maduro como me hubiera gustado. Su gran atractivo es la integración de Google Play y las aplicaciones de Android, pero el Chromebook 11 de Dell no tiene esta característica activada todavía. He podido activarla después, pero para ello he tenido que enredar en la configuración más de lo que a cualquier usuario de a pie le gustaría tener que hacer.

Sin Android, lo que tenemos básicamente es Chrome disfrazado de sistema operativo

Sin Android, lo que tenemos básicamente es Chrome disfrazado de sistema operativo. Casi todas las aplicaciones que se instalan son webapps que se abren en ventanas del navegador, y la única diferencia es que hay un gestor de archivos y un menú más extenso de opciones con alguna que otra característica más.

Teniendo en cuenta que estos son equipos planteados para sacar partido de la nube y sin casi almacenamiento interno está bien pensado, ya que cubrirá nuestras necesidades el 90% de las ocasiones. Pero claro, cuando estamos en una zona en la que no tenemos conexión a Internet el sistema operativo queda mutilado.

Apps offlineLa sección de aplicaciones offline de la tienda de Chrome no nos da muchas alegrías.

Google ha trabajado intentar solucionar este problema dándole características offline a la mayoría de sus aplicaciones, como por ejemplo su suite ofimática de Google Drive. Pero el resto de desarrolladores no se han esforzado tanto, y siguen conformándose con ofrecer las mismas aplicaciones que te encuentras en el navegador.

La solución de Google a este problema ha sido la de crear en esta tienda de apps una opción para mostrar únicamente las aplicaciones que funcionan offline. Es una buena idea, pero hace destacar el gran problema del sistema operativo: la falta de aplicaciones oficiales o clientes específico de servicios de primer nivel.

Google Play

Y es aquí donde viene al rescate la compatibilidad con Google Play, esa gran olvidada por Dell. Con las aplicaciones para Android la cosa cambia bastante. Hay que tener en cuenta que a día de hoy es prácticamente el sistema operativo más utilizado del mundo por encima de Windows, por lo que su repertorio de apps le dan a Chrome OS casi todo lo que puedes necesitar.

Aún así la experiencia no es heterogenea. Hay algunas aplicaciones de Android que, como Spotify, te permiten pasar del modo móvil al tableta para poder aprovechar toda la pantalla del Chromebook. Pero hay otras que sólo se ven en modo móvil, por lo que ocupan un espacio vertical que no aprovecha la pantalla y la experiencia al utilizarlas no termina de ser tan buena como podría.

Pese a todo, gracias a las aplicaciones de Android podemos considerar a Chrome OS un sistema operativo mucho más maduro y con un muy buen repertorio de software para hacer todo lo que necesites. Quizá falta alguna que otra herramienta de edición avanzada, esto ya es cuestión de gustos y necesidades, pero todo llegará. Ya sólo falta que estas aplicaciones con Android vengan habilitadas por defecto para que no haya nada que reprocharle al dispositivo.

Mal rendimiento si nos ponemos exigentes

Medir el rendimiento con un dispositivo con un sistema operativo tan particular como un Chromebook es siempre algo complicado. Es un portátil con un sistema operativo “de sobremesa”, pero hemos tenido que pasarle bancos de prueba de Android para poder echarle una ojeada al rendimiento que nos ofrece sobre el papel.

AnTuTu por ejemplo le da una nota general de 62408 puntos, lejos un Top50 de la aplicación en la que en último lugar nos encontramos con los Sony Xperia Z5 y Meizu PRO 5 con 83957 y 83857 puntos respectivamente. Mientras, Geekbanch le otorga una puntuación de 1133 que le pone en su ranking entre dispositivos como el LG G4 o el Motorola Moto X Style.

Pero pese a que no son números demasiado impresionantes, hay que decir que el Chromebook de Dell cumple de forma bastante eficiente su cometido principal. La experiencia a la hora de utilizar el sistema operativo y navegar por webs convencionales es sobresaliente, y con la mayoría de aplicaciones de Android pues también he tenido muy gratos resultados.

Candy CrushNi siquiera el Candy Crush funciona con fluidez. Olvídate de jugar.

Sin embargo, a la hora de exigirle un poco más la cosa cambia. Por ejemplo, he notado que en ocasiones se ralentiza con contenidos multimedia como los vídeos de YouTube, sobre todo cuando tienes varias pestañas abiertas en el navegador.

A la hora de utilizar Android para jugar volvemos a notar que el dispositivo no se ha hecho pensando en el rendimiento gráfico. Esto quiere decir que muchos juegos funcionarán lento y mal, tanto los títulos más exigentes del catálogo de Android como otros más casuales como un Candy Crush que, por cierto, funciona incluso peor a través de la web.

Benchmark batería

En cuanto a la batería, este es sin duda uno de los puntos más fuertes del dispositivo. No nos ha llegado a las 10 horas que promete el fabricante, pero con las pruebas de rendimiento de batería de PCMark nos ha llegado a dar nueve horazas de funcionamiento ininterrumpido. Sin duda una muy buena autonomía que tenemos que entender que será menor si empezamos a utilizar aplicaciones Android más exigentes.

Otro aspecto a tener en cuenta y sin el que no queremos acabar este apartado de rendimiento es el de sus puertos. Estamos ante un dispositivo con únicamente 16 GB de almacenamiento interno, a todas luces insuficiente, pero por lo menos podemos ampliarlo mediante tarjetas microSD.

Puertos

Los dos puertos USB también son bastante útiles, ya no sólo porque permiten conectar periféricos como ratones, sino porque también podemos utilizarlo para reproducir contenidos multimedia que de otra manera llenarían enseguida la memoria interna. En este aspecto, el incluir un HDMI completo se me antoja una grandísima decisión. Eso sí, para ser el compañero de viajes perfecto hubiera necesitado una ranura de tarjetas SD completas para editar, por ejemplo, las fotos de tu cámara.

Dell Chromebook 11 3189, la opinión de Xataka

Dell 8

Este nuevo Chromebook 11 de Dell representa un paso más en la evolución de los equipos con Chrome OS. Hasta ahora eran dispositivos extremadamente básicos que únicamente nos permitían utilizar aplicaciones web, y eso los limitaba, pero con la integración de Android el catálogo de posibilidades ha aumentado exponencialmente.

Android prácticamente ya tiene más usuarios que Windows, y eso se traduce en más y a veces mejores aplicaciones y clientes de diferentes servicios. Por lo tanto, hemos podido comprobar que el de Google empieza a ser por fin un sistema operativo mucho más maduro y con más finalidades. Pero claro, de nada sirve esto si haces como Dell y dejas todas esas cosas fuera por defecto.

En cuanto al ordenador en sí, sus materiales no deslumbran visualmente pero transmiten dureza y durabilidad, y su diseño redondeado le da personalidad y le hace destacar. La pantalla se queda bastante atrás, pero a cambio tenemos una enorme autonomía y casi todos los puertos que podamos necesitar.

El gran handicap al que se va a enfrentar este dispositivo es su precio. Por materiales, su pantalla y el bajo rendimiento que ofrece cuando utilizamos aplicaciones exigentes no debería haber llegado hasta los 419 euros que cuesta. Por ese dinero puedes encontrarte un portatil con Windows que seguro te ofrece un rendimiento parecido y no tendrá la curva de aprendizaje de Chrome OS.

6,5

Diseño6
Pantalla6
Rendimiento5
Teclado y trackpad7
Software6
Autonomia9

A favor

  • Compatible con Android
  • Autonomía sobresaliente
  • Buena colección de puertos

En contra

  • Precio excesivo
  • Rendimiento con apps exigentes
  • Google Play no viene configurado de serie

Vía | Xataka

Acer Nitro 5 quiere ser el portátil gaming para las masas, con AMD o con Nvidia

A las puertas del Computex 2017, hay marcas como Acer que prefieren enseñarnos lo que van a llevar al evento antes de que comience. Una de las cosas más interesantes que allí nos vamos a encontrar es este Acer Nitro 5, un portátil diseñado para jugar para los que no quieren pagar demasiado.

Obviamente crear un portátil gaming para las masas tiene sus cosas buenas y malas, como que no nos van a ofrecer lo mejor de lo mejor en componentes, pero lo que nos anticipan nos parece bastante llamativo. También es bastante curioso en configuraciones, ya que juega con las dos principales opciones hardware posibles: AMD o Nvidia con Intel.

Os recordamos que Acer ya había presentado algo parecido con el Aspire VX15. El colorido y diseño no esconde que claramente está buscando un tipo concreto de comprador, pero tampoco es el portátil más exagerado que hemos visto, en Acer tienen otros mucho peores. En este caso la retroiluminación y acentos de color son fijos, en rojo.

Acer Nitro 5 5 1

¿AMD o Intel con Nvidia?

El Acer Nitro 5 es un portátil de 15 pulgadas en el que su principal arma está en el uso de una Nvidia GeForce GTX 1050 Ti. Bueno, y que va asociada a procesadores Kaby Lake, tanto Core i5 como i7.

A alguno le puede gustar más la otra variante de este portátil, concebida completamente con componentes AMD: tenemos una gráfica Radeon RX550 junto al chipset A-Series A10, A12 o FX.

Elijamos una u otra opción, la pantalla es la misma. Un panel de 15,6 pulgadas con resolución Full HD y tecnología IPS. También es el mismo el sistema operativo, Windows 10.

Acer Nitro 5 3 1

La refrigeración está basada en Acer Coolboost, un par de ventiladores que podemos controlar manualmente

Siguiendo con especificaciones principales tenemos que decir que lo máximo que le podemos meter en RAM son 32GB, en SSD hasta 512GB, y se puede emparejar con un disco duro de 2TB.

Repasando conectividad vemos que también está la cosa bastante bien: 802.11ac Wi-Fi (2 x 2 MIMO), un puerto USB 3.1 Type-C, otro USB 3.0, un par de USB 2.0y una salida HDMI 2.0. No tenemos ninguna información sobre la batería, pero para jugar en estos cacharros lo mejor es tenerlo conectado a la red.

Las marcas quieren que juguemos en el portátil

Podemos adelantaros que el precio de este Acer Nitro 5 es de 1.099 euros en nuestro mercado, donde aparecerá en agosto. Es el precio de partida, será interesante ver con qué viene y cuánto suben las configuraciones más importantes.

Acer Nitro 5 6 1

Casi sin darnos cuenta nos están creando un escalón de mercados con ordenadores que se mueven cerca de los 1.000 euros y llevan una tarjeta gráfica decente, rodeada de buenas especificaciones. Podemos decir que el Dell Inspiron 15 abrió el camino, y ahora todos quieren tener una propuesta similar.

Algunos medios especializados no descartan que en un par de años sea bastante normal encontrar equipos decentes – lo que ahora podemos llamar como gama media – para jugar en la franja de los 700 dólares. Tiempo al tiempo.

Acer Nitro 5 4 1
Acer Nitro 5 2 1
Vía | Xataka

Tesla T1, el coche concepto del futuro que es impulsado por energía eólica

A día de hoy todo gira en torno a la adopción de los coches eléctricos y el desarrollo de sistemas de conducción autónoma, pero ¿qué pasaría si pudiéramos adaptar un sistema de energía eólica dentro de un coche? Esta es la idea detrás de ‘Tesla T1’, un concepto creado por cinco estudiantes de Diseño de Transporte del IED Barcelona.

El interesante Tesla T1 sería un coche de carreras diseñado para competir en Le Mans en 2030, el cual se basa en tecnologías del futuro que aprovechan el viento como fuente de energía.

El viento como fuente de energía para coches de carreras

Hay que aceptar que la idea es original y atractiva, ya que el Tesla T1 se basaría en la turbina eólica vertical de Gorlov, donde se incluirían cuatro turbinas individuales, impresas en 3D a partir de aerogel, en cada una de las ruedas de magnesio con neumáticos de grafeno. Todo este aire sería dirigido hacia una quinta turbina ubicada en la parte posterior del vehículo, que sería la que daría potencia al coche.

Esto permitiría que el coche sea impulsado con energía eólica que ayudaría en la aceleración y la potencia. Este bólido tendría una longitud de 4,72 metros, 1.341 CV de potencia y alcanzaría una velocidad máxima de 410 km/h, consiguiendo los 100 km/h en sólo 2,5 segundos.

Tesla T1 10

Para que el Tesla T1 se ponga en movimiento antes de conseguir la entrada de aire se apoyaría en una batería que sería suficiente para echarlo a andar. Además de esto, contaría con algo que han denominado ‘sistema de eje dinámico’ que ayudaría a girar el coche desde el centro de ambos ejes, lo que permitiría tomar las curvas más cerradas y de forma más rápida.

La idea se desarrolló durante tres meses de trabajo y es una propuesta interesante para llevar otro tipo de energías renovables a las competiciones de coches de carreras.

Tesla T1 2
Tesla T1 3
Tesla T1 4
Tesla T1 5
Tesla T1 6
Tesla T1 7
Tesla T1 8
Tesla T1 9
Tesla T1 1

Más información | Omar Alfarra Zendah (Behance)

Vía | Xataka

Discos duros de 10TB con helio: Western Digital finalmente pone su tecnología al alcance de (casi) cualquiera

Los discos duros rellenos de helio no son nuevos, incluso WD fue de los primeros en experimentar con esta tecnología gracias a su Helioseal, plataforma que conocimos en 2014 y que nos prometía discos de hasta 16TB a precios accesibles aún por debajo de los SSDs. La clave de estas unidades es su alta fiabilidad en grandes capacidades, lo que los hace primordiales para centrales de datos empresariales.

Hoy Western Digital está anunciando una actualización en su línea ‘WD Red’ y ‘WD Red Pro’ los cuales incorporan por primera vez la plataforma Helioseal a un precio que no sólo está dirigido al mercado empresarial, sino también al usuario final que busca montar un potente NAS en casa o una pequeña empresa.

WD Red da el salto a los 10TB ahora con Helioseal

Este tipo de discos duros están sellados herméticamente sustituyendo el aire en su interior por helio, lo que permite ofrecer un menor consumo energético, mayor durabilidad al reducir los daños por turbulencia, una mayor densidad para grabar datos sin error y el poder colocar más platos en el mismo espacio.

Helium Filled Hdd

El año pasado WD actualizó esta línea hasta los 8TB, pero ahora llegan hasta los 10TB y con helio, lo que los hace ideales para instalaciones de nubes privadas empresariales pero también para pequeñas empresas y usuario final, quienes siempre estuvieron excluidos de este tipo de discos debido a sus altos precios.

Los nuevos discos vienen a cubrir la gama WD Red y WD Red Pro, donde una de las diferencias será la velocidad, ya que el primero será de 5400 RPM mientras que el Pro llegará hasta las 7200 RPM. Por otro lado, las velocidades serán en torno a los 210MB/s y 240MB/s respectivamente. En la siguiente tabla de Anandtech podemos ver a detalles las diferencias entre ambos así como con sus hermanos menores de 8TB.

Wd Red Hdd

El disco WD Red de 10TB está diseñado para sistemas NAS personales o de pequeñas empresas con hasta ocho bahías, mientras que el WD Red Pro de 10TB está dirigido a sistemas NAS empresariales de hasta 16 bahías. En ambos casos se ofrece protección adicional contra vibraciones e interfaz SATA de 6 Gbps.

Ambos discos saldrán a la venta en los Estados Unidos en los próximos días por 494 dólares para el WD Red de 10TB con tres años de garantía, y 533 dólares por el WD Red Pro con garantía de cinco años.

Vía | Xataka

De marginado a héroe: la evolución del nerd en la cultura pop

Se abre el telón. Aparecen una chica que se dice apasionada de la tecnología punta, sin ningún rasgo o atuendo significativo; un chico con los pantalones por los sobacos y tirantes que asegura haber leído todo lo que hay en Internet sobre dinosaurios; una pareja disfrazada, pintura corporal y papel maché mediante, como Pikachu y Geodude de Pokémon. Se cierra el telón, ¿cómo llamarías a cada uno?

La respuesta más obvia es por su nombre de pila, pero si te refieres a meterlos dentro de un determinado saco, es posible que a la primera le llames geek, al segundo nerd y a la pareja, freaks. En el mundo anglosajón hay una cierta distinción entre los tres términos, si bien los dos primeros se usan indistintamente; en nuestro país, todos se suelen englobar bajo el popular término de friki.

Lo que está claro es que la figura del friki en la cultura pop ha evolucionado mucho con los años. ¿Cómo ha pasado de marginado, de ser un término despectivo, a ser una palabra con la que muchos prefieren definirse?

Origen de la palabra

Nerdbig8

La palabra nerd apareció publicada por primera vez en ‘Si yo dirigiera el zoológico del Dr. Seuss‘ (1950), pero se trataba de un animal extraño con camiseta negra, patillas y la característica cara que dibujaba el autor a sus creaciones.

Es en 1951 cuando el nerd se convierte en humano gracias a la revista norteamericana Newsweek, que lo señala para designar a personas aburridas y dolorosamente convencionales.

¿Y de dónde vino la palabra? En sí no tiene un origen claro, o por lo menos no hay consenso al respecto. Una de las posibilidades es que derivara de drunk (borracho, en inglés) dado la vuelta, knurd, esto es, alguien en un estado tan sobrio que es aburrido.

Otra, que fuera argot estudiantil derivado de la palabra nert, surgida a su vez en los años 20 de Estados Unidos como plural para una persona a la que se llamara, despectivamente, nut (alguien loco o excéntrico).

Tanto nerd como las alternativas esculpen en esas décadas la imagen que se hace popular: la del chico blanco, con pantalones a la altura de los sobacos y las gafas de pasta arregladas con cinta adhesiva

Al menos, uno no puede fallar si afirma que el término nerd surge en el entorno académico norteamericano, y que fueron el creador del Grinch y la revista antes mencionados los que difundieron el término con éxito mucho más allá de los campus.

De forma paralela, la palabra geek se usaba para las rarezas de los circos, como la mujer barbuda o a personas con deformidades. En efecto, geek y freak se podían usar indistintamente si vivías en la América de posguerra.

Sin noticias de nerd

A lo largo de los 50 y 60, hay tímidos intentos por arreglar lo que no está roto y aparecen alternativas, derivadas de aquel primigenio knurd, que hacen saltar las alarmas de mi corrector de textos y de los editores: gnurd y nurd.

Es obvio que ninguna llegó a funcionar y que caen en el olvido: si ni siquiera tienes claro qué estás nombrando con una determinada palabra, menos sentido tiene buscarle sustituto. Y si quieres una anécdota de las curiosas, que sepas que el mismísimo Philip K. Dick se enorgulleció en su momento de haber sido el que acuñara nurd en primer lugar.

Sea como sea, tanto nerd como las alternativas esculpen en esas décadas la imagen que se hace popular: la del chico blanco, con pantalones a la altura de los sobacos y las gafas de pasta arregladas con cinta adhesiva.

En directo, desde tu pantalla…

saturday night liveSaturday Night Live (1978)

La cultura popular se toma su tiempo en abrazar la palabra. Para cuando llegan los 70, ha dado una pirueta semántica y, de nombrar a alguien aburrido y convencional, ya se usa para denominar a alguien aburrido, pero de aspecto desaliñado y con una serie de aficiones poco comunes o extravagantes.

Sin embargo, la serie de televisión que hace despegar la palabra nerd en las pantallas norteamericanas, ‘Happy Days‘, no parece darse cuenta de esto. Surgida a rebufo de la película ‘American Graffiti‘ de George Lucas, este producto nostálgico ambientado en los 50 (¿de verdad pensabas que la mercantilización de la nostalgia es algo actual?) llama nerd al personaje de Potsie, un chico más bien normalito. O quizá no la usa tan mal, porque quien le llama así es Fonzie (Henry Winkler), un tipo tan guay que, por comparación, hace que todos los demás parezcan nerds…

Es con ‘Saturday Night Live‘, en 1978, cuando nerd se usa para el estereotipo que todo el mundo maneja fuera de la televisión. En una serie de sketches protagonizados por Gilda Radner y Bill Murray, el nerd se presenta como un pardillo con corazón. Al final, puedes reírte de ellos, pero no puedes evitar sentir algo de lástima.

¿Y qué ocurre en el mundo real? Que empieza la era de la informática. El nerd abraza cada bit de los ordenadores personales y ambos se hacen inseparables en el imaginario popular: puede ser aficionado a ‘Dragones y mazmorras‘ (aparecido en 1974), a ‘Star Wars‘ (1977) o haber descubierto ‘Star Trek‘ en sindicación, pero seguro que disfrutará picando código frente a la computadora.

Dueños de los 80

Revenge Nerds‘La Revancha de los Novatos’ (1984)

Llegamos, por fin, a la década de-fi-ni-ti-va sobre lo nerd, gracias a un tipo de película cuya popularidad explota: esa que está ambientada en institutos y, en una menor parte, en universidades. Una década donde se dibuja un ecosistema escolar que aún colea, aunque sólo sea con fines paródicos, como en ‘Infiltrados en clase‘ (2012).

En 1984, se estrena la piedra de toque para el nerd en la cultura popular, la exitosa comedia ‘La revancha de los novatos‘ (Revenge of the nerds). De esta película deberías darte cuenta de dos cosas: la primera, que los nerdsse sitúan al margen de la normalidad y que su venganza supone un desafío al orden establecido; la segunda, que su título en España delata la incapacidad del castellano para dar con una traducción satisfactoria a nerd.

Los 80 es la década de-fi-ni-ti-va sobre lo nerd, gracias a un tipo de película cuya popularidad explota: esa que está ambientada en institutos y, en una menor parte, en universidades

No es extraño entonces que uno de los reyes de los 80, John Hughes, añada a su peculiar mundo cinematográfico al nerd, desde ‘Dieciséis velas‘ a ‘La mujer explosiva‘, pasando por ‘Todo en un día‘. Hasta el mismísmo Steven Spielberg pone su propia estaca produciendo un guión de Chris Columbus: ‘Los Goonies‘, la cual añade al panteón a una mujer, Stef (Martha Plimpton).

En la televisión, el personaje de Screech (Dustin Diamond) en ‘Buenos días, señorita Bliss’, que lo mismo no te suena, y su esqueje, ‘Salvados por la campana‘, que seguro que sí, es un nerd sin gafas pero, y esto es importante, orgulloso de serlo.

El mejor amigo de Zack Morris (Mark-Paul Gosselaar) sabe que es nerd, no necesita cambiar eso y en su futuro no existe la posibilidad de “madurar”.

¿He sido yo?

Urkel

Como ocurriera con ‘Happy Days’, otra serie de televisión nada a contracorriente de la percepción general, quizá porque empieza en los 80 y cubre casi toda la década de los 90: ‘Cosas de casa‘ presenta a Steve Urkel (Jaleel White), el primer nerd afroamericano de calado… y avergonzado de serlo porque le impide conseguir a Laura Winslow (Kellie Shanygne Williams).

Urkel es un personaje fascinante porque, al aparecer en una serie de gran recorrido (9 temporadas) logra el sueño de todo nerd ochentero: ante el crecimiento de su actor tanto en altura como en musculatura, se ven obligados a inventar una subtrama en la que Steve se convierte, máquina metaboloca mediante, en Stefan, un guaperas que siempre se lleva a la chica.

En los 90 los nerds han crecido y, sorpresa, consiguen influencia y visibilidad, al tiempo que pierden la vergüenza. Sólo tienen que librarse del estereotipo.

Y digo que ‘Cosas de casa’ no supo captar el espíritu de los 90 porque, en esa década, ya está empezando a ser socialmente aceptable reconocerse como nerd, al igual que Screech.

No me confundas: no es que ‘Salvados por la campana’ sea el producto más influyente del planeta. Como tantas y tantas series, debe su popularidad a una sindicación que emite constantemente los capítulos cuando ésta ya ha terminado en 1992. Pero es que, para ese año, los nerds de los años 70 han crecido y, sorpresa, consiguen influencia y visibilidad, al tiempo que pierden la vergüenza. Sólo tienen que librarse del estereotipo.

Cómo no, toca hablar de Los Simpsons

Un estereotipo que reclama su vigencia, antes de morir, en ‘Los Simpsons‘, dentro del capítulo Homer asiste a la universidad (1993). A quienes le atribuyen a la serie la presciencia y admiran la calidad de los episodios de esa época irrepetible de la familia amarilla, que no teman: el cliché se utiliza para la parodia a las películas de los 80 y su uso nada tiene que ver con el visto en ‘Cosas de casa’.

Os voy a ser sincero: el verdadero motivo por el que saco a colación este magnífico y divertido episodio es porque su doblaje es un testimonio de cómo, en aquella época, a los traductores españoles aún les parece inasible lo que significa nerd. Se transforma en gilí, derivado de gilipuertas.

Ahora que hemos traído a la creación de Matt Groening, no está de más recordar que la serie tiene a un nerd en el equipo principal (Lisa Simpson) y a varios suplentes con distintos grados de (¿podemos decir esto?) nerdismo: Milhouse, el tipo de la tienda de cómics, el profesor Frink…hasta Ned Flanders podría entrar en el saco.

Normalizando nerds

Pero vayamos a la desestereotipación. Cuando en 1994 la sitcom ‘Friends‘ presenta al nerd Ross Geller (David Schwimmer), lo hace con un aspecto diametralmente opuesto al empollón con tirantes: como un guaperas, capaz de ligar, si bien sus conocimientos son despreciados por el resto de miembros de la pandilla. Diez temporadas más tarde, el nerd domina el panorama.

Atribuida por error a Bill Gates, la frase “No desprecies a un nerd. Podrías acabar trabajando para uno. Todos podríamos” (Dumbing Down Our Kids, 1996), del profesor y comentarista político Charles J. Sykes, refleja la nueva tendencia, en un contexto en el que la tecnología se ha hecho indispensable.

A finales del siglo XX, puede que no todos los nerds sepan de ordenadores, ni que todos los informáticos sean nerds, pero sí que es más probable que ambas características estén juntas en una misma persona.

Se acabó… ahora me toca a mí

X 145n039f 157687 68 A1 S 1536x864 406066243723

El cambio de siglo y de milenio trae consigo la explosión nerd. ‘Star Wars: Episodio 1 – La amenaza fantasma‘ (George Lucas, 1999) viene a decir que los fans de Star Wars, cuando las taquillas pierden anualmente espectadores, son capaces de ir en masa y rescatarlas. Y tanto ‘X-men‘ (Brian Singer, 2000) como, sobre todo, el ‘Spider-man‘ (2002) de Sam Raimi, que el espectador proveniente del cómic, que se había alejado por culpa de ‘Batman y Robin’ (Joel Schumacher, 1997), también.

Los aficionados a la cultura popular, en todas sus variantes, se convierten en el motor económico. Antes, sólo podías comprar una camiseta de superhéroes en tiendas especializadas o por Internet; ahora, las grandes empresas de moda no tienen inconveniente en sacar líneas de ropa de héroes de DC a precios populares. Ellos manejan el dinero y hacia ellos van los cantos de sirena del mercado.

Parafraseando al personaje de Ben Wyatt en la serie ‘Parks and recreations’ (2009 – 2015), lo nerd es parte de la corriente principal. Y cuando usas la palabra de forma despectiva, demuestras que el que está fuera de onda… eres tú.

Antes, sólo podías comprar una camiseta de superhéroes en tiendas especializadas o por Internet; ahora, las grandes empresas de moda no tienen inconveniente en sacar líneas de ropa de héroes de DC a precios populares

Por otro lado, los geeks consiguen, con el renacimiento de Apple (gracias, Ipod de 2001 y Iphone de 2007) y Steve Jobs mediante, que la informática parezca guay. Surge así la figura del geek chic, un aficionado a la tecnología que marca tendencia.

En este caldo de cultivo, cae por su propio peso que el nerd deje de ser secundario cómico para devenir en protagonista, como demuestra ‘The Big Bang Theory‘, estrenada el mismo año que el iPhone.

La serie de Chuck Lorre dibuja con trazo grueso a sus protagonistas, pero la madurez que logra en sus últimas temporadas, una vez están todos emparejados, la convierten en un ejemplo a seguir para un mundo, por desgracia, demasiado encerrado en sí mismo.

De vuelta a la mazmorra

Porque, ¿qué ocurre con el nerd cuando se hace popular? Que se hace selectivo. Deja atrás los días en los que tiene que mendigar interacción social: desde los dos mil, es él quien elige con quién quedarse.

E Internet promueve ese sentimiento clasista, ahora que no necesitas tener amigos físicamente a tu lado y puedes interactuar con ellos por escrito, voz y vídeo.

Como todo el mundo es nerd y se jalea en masa a los protagonistas de TBBT (¡multiculturales y de ambos sexos, además!), se hace necesario darle una vuelta de tuerca en la ficción para que la cosa no huela a viejo. Abed, de ‘Community‘ (2009 – 2015), es quizás el espécimen más puro y menos maniqueo que ha dado la cultura popular en años. Y dos años después del final de la serie que le vio nacer, sigue imbatible.

¿Qué ocurre con el nerd cuando se hace popular? Que se hace selectivo. Deja atrás los días en los que tiene que mendigar interacción social: desde los dos mil, es él quien elige con quién quedarse.

¿Un último ejemplo de cómo el nerd acelera de cero a héroe? Las series de DC en la cadena CW, el llamado Berlantiverso (en honor a Greg Berlanti, su artífice), están protagonizados en su mayoría por uno. Ya no basta con que sean protagonistas: los nerds son superhéroes.

Marca España

Fbi

Me anticipo a tu última pregunta: ¿qué pasa en España? En el terreno de ficción, el nerd no es un estereotipo popular, menos aún para regalarle protagonismo.

Salvo excepciones como por ejemplo Luismi (Manuel Feijóo) y PC (Raúl Peña), ambos en ‘Compañeros‘, el tópico tira más hacia el rarito, como el personaje de Eduardo Antuña en ‘La comunidad‘ (Álex de la Iglesia, 2000), un pervertido que se pasea con un casco de Darth Vader.

Claro que la explosión de la palabra friki, que empieza como algo despectivo, hay que agradecérsela a Javier Cárdenas, que desde los noventa hasta bien entrado el siglo XXI hace caja riéndose de gente como Arlekín o Carlos Jesús.

Me atrevo a decir que por eso se acuña el término friki en nuestro país como alternativa a nerd, a geek, a freak… y que lo mismo te nombra a un fan de ‘Juego de tronos’ que a Carmen de Mairena.

Volviendo a Cárdenas, su película ‘FBI: Frikis buscan incordiar‘ (2004) es el cénit (o nadir, según se mire) de su carrera con estos personajes. Para cuando abandona ese estilo, la palabra forma parte de nuestro acervo y se hace indispensable para describir lo que los norteamericanos llevaban años dando forma.

Tanto es así que la propia Real Academia de la Lengua arropa la palabra friki en el diccionario, sin adaptaciones. Y que no rabien los puristas, basándose en la entrada de Wikipedia: friki ha fagocitado en nuestro vocabulario a sus competidores anglosajones por el mero hecho de que no suena extranjero.

Pero que no se diga que nuestro país no ha contribuido a la popularización del nerd, ya que es un español, el bloguero Señor Buebo, quien en 2006 bautiza el 25 de mayo, día del estreno de ‘Star Wars’ en 1977, como el Día del Orgullo Friki.

Esta festividad cierra nuestro círculo y este artículo. Porque en Estados Unidos, esta celebración ha + triunfado y se conoce, indistintamente… como Nerd Pride Day y Geek Pride Day.

¿Cuál es vuestro nerd favorito de la cultura popular? ¿Hay alguno en nuestra ficción nacional que se nos ha podido pasar por alto? No dudes en dejarlo por escrito en nuestros comentarios… y que la Fuerza te dé larga vida y prosperidad.

Vía | Xataka

Y si las máquinas pudieran hacer lo que quieran, ¿qué?: la paradoja del libre albedrío en robots

Año 2043. Reino Unido es el último reducto de la WCC (Western Countries Confederation) en Europa, ante el imparable avance del DAESH. Un dron de exploración británico realiza un barrido por las orillas del Támesis. Con su sensor térmico detecta el avance de un grupo de soldados enemigos. Analiza y evalúa: diecisiete soldados, todos hombres (sabe eso debido a que analiza la forma de caminar, y la complexión y proporciones corporales), armados con armamento ligero y un lanzagranadas.

En milisegundos, manda las coordenadas del objetivo a otro dron, esta vez a un bombardero X-54, quien, de nuevo en otros pocos milisegundos, lanzará una lluvia de misiles sobre los desdichados soldados Sin embargo, los sensores del dron de exploración detectan nuevos enemigos. Entre las ruinas de lo que antes fue la abadía de Westminster, avanzan cuatro blindados autónomos de clase T-95. Son un objetivo estratégicamente muy jugoso (cada tanque de este tipo le cuesta al DAESH unos dos millones de dólares), mucho más interesante que el grupo de soldados.

Pero hay un problema. Los estrategas del DAESH descubrieron que había un tipo de blindaje para sus carros de combate, mucho más efectivo que el usual blindaje reactivo: el antiguo escudo humano. El objetivo era confundir la inteligencia artificial de las armas autónomas enemigas o, como mínimo, retrasar sus decisiones.

El cerebro positrónico de un dron de la WCC tomaba decisiones siguiendo a rajatabla la Convención de Massachusetts de 2036, en la que 136 países aprobaron un código ético mundial para armas autónomas, conocido popularmente como BH (el Bushido de HAL).

Según este código, un arma autónoma siempre evitará el mayor número de víctimas humanas posibles, por lo que a la hora de elegir el objetivo para un ataque, siempre elegirá a otra arma autónoma antes que a un grupo de soldados. La táctica del DAESH consistía en atar a unos cuantos prisioneros, si pueden ser civiles mejor, a lo largo de la carrocería de sus tanques.

Entonces el dron tenía dos opciones:

  1. Dirigir los misiles hacia el grupo de diecisiete soldados. Todo correcto a nivel ético y legal: se mata a personas pero son soldados enemigos ocupando territorio soberano.
  2. Dirigir los misiles hacia los T-95. Se ocasionarían víctimas humanas del propio bando, generando intencionalmente daños colaterales y, por lo tanto, violando claramente el BH. Sin embargo, eliminar esos carros enemigos supondría una ventaja decisiva en la batalla que, casi con total probabilidad, evitaría más muertes que ocasionaría.

¿Qué hacer? ¿Violar tu propio código ético, o ser práctico y ganar la batalla haciendo, quizá, un mal menor? El dron piensa y actúa: los blindados enemigos son destruidos. Los programadores de la empresa Deep Mind encargados de diseñar el cerebro computerizado de la máquina dejaron una puerta trasera mediante la que los compradores podían reprogramar la conducta de su arma a su antojo.

Los oficiales del ejército británico lo tuvieron claro: ganar la batalla era lo primero y unas cuantas bajas humanas, incluso de civiles, se justificaban en función de intereses estratégicos superiores.

Istock 499438915

La Batalla de Londres se venció e, igualmente que le pasó a Hitler justo un siglo antes, la invasión de Gran Bretaña fue un fracaso. El DAESH y la WCC llegaron a un armisticio temporal. Todo pareció salir bien hasta que se descubrió que uno de los fallecidos utilizados como escudos humanos era la hija de Walter Smithson, un influyente multimillonario, dueño de una de las cadenas de restaurantes más importantes del mundo. El 2 de junio de 2044 interpuso una demanda al ejército británico por la acción de su dron.

Legalmente la demanda era totalmente correcta: el dron había desobedecido la Convención de Massachusetts ocasionando bajas civiles. Correcto pero, ¿quién era el responsable de la acción? Los ingenieros de Deep Mind se lavaron las manos: ellos habían programado el dron para no desobedecer la ley. Si el ejército inglés lo había reprogramado para hacerlo, no era culpa suya.

Todas las miradas apuntaron entonces al general Pierce Montgomery, responsable de armas autónomas del ejército de su Majestad. Pero, cuando todo indicaba que el laureado militar pagaría el pato, sus abogados utilizaron una sorprenderse estrategia: alegaron que el auténtico responsable era el dron, ya que había decidido atacar a los civiles con total y absoluto libre albedrío.

¿Qué es el libre albedrío?

Istock 516593303

Definición de andar por casa: si nos encontramos ante la decisión de tener que elegir entre A o B, podemos elegir A o B sin que nada ni nadie nos obligue a hacerlo. La vamos desgranando: ¿qué quiere decir que algo o alguien nos obligue? Que alguien nos obligue lo entendemos muy bien (alguien apuntándome con una pistola), pero que “algo” nos obligue, ¿qué significa?

Un ejemplo: yo vuelvo a mi casa a las tres de la mañana y quiero abrir la puerta. Estoy completamente borracho por lo que no atino a meter la llave por la cerradura. Yo quiero, deseo con toda mi alma abrir la puerta pero algo, en este caso la insalubre cantidad de etanol que fluye por mis venas y atonta mi cerebro, me impide realizar la acción que yo quiero hacer. En este caso, el alcohol es lo que llamamos un condicionante: algo que nos obliga, o como mínimo inclina, a obrar de una determinada manera.

Es por eso que, en un juicio, los condicionantes se convierten en atenuantes. Los abogados de un presunto criminal aducen multitud de condicionantes para restar responsabilidad a las fechorías de su cliente. Un crimen cometido con premeditación y alevosía (es decir, con plena y total libertad) es castigado mucho más gravemente que otro que se cometiera bajo los efectos del alcohol o con la salud mental dañada (por eso los abogados de las películas alegan tanto la locura transitoria).

Grandes filósofos como Rousseau o Kant, entendían la libertad como autonomía, es decir, como darse normas a uno mismo, siempre que esas normas fueran fruto de una decisión racional

Incluso, los crímenes pasionales son, igualmente, menos castigados que los cometidos a sangre fría, arguyendo que las emociones ofuscan o confunden nuestro libre albedrío y nos empujan a hacer actos que, en estado normal, no haríamos. Las emociones se consideran también condicionantes. Desde los antiguos griegos, un imperativo vital ha sido siempre no dejarse llevar por las emociones, controlarlas.

Actuar libremente, no consiste en actuar guiándote ni por altos o bajos instintos (pasiones) ni por ningún otro condicionante (cualquier tipo de estado mental alterado) ¿Qué es entonces lo que impulsa a actuar libremente? Una de las instancias más repetidas por la tradición occidental ha sido la razón práctica o deliberativa. Tenemos una facultad mental que nos permite decidir entre A y B. Los condicionantes pueden influirla pero, en último término, es ella la que elige.

Grandes filósofos como Rousseau o Kant, entendían la libertad como autonomía, es decir, como darse normas a uno mismo, siempre que esas normas fueran fruto de una decisión racional, es decir, hubieran sido meditadas por nuestra razón práctica. Si yo decido escoger A porque, después de pensarlo muy bien, creo que escoger A es lo mejor que puedo hacer, estaré obrando libremente. Perfecto, pero aquí hay un grave problema ¿De dónde surgen las razones mediante las cuales yo guío mi acción libre? ¿Elijo mis pensamientos, mis razonamientos, las creencias que me orientan en mi vida? Parece que no.

El psicólogo norteamericano Daniel Wegner nos invita a hacer un simplísimo juego para demostrarlo: intentad no pensar en un oso blanco. Es difícil, tarde o temprano el oso blanco volverá a emerger a nuestra memoria consciente por mucho que intentemos no pensar en él. En internet había una versión del juego llamado, con suma originalidad, the game, que consistía, precisamente, en intentar no pensar nunca en el propio juego. Lo divertido es que el ganador sería aquel que consiguiera olvidar que estaba jugando y, en cuanto a tal, jamás sabría que había ganado.

El filósofo holandés Baruch Spinoza argumentaba que el libre albedrío es solo una ilusión ocasionada por nuestro limitado entendimiento a la hora de conocer las causas de nuestra conducta

Entonces, si no elijo mis pensamientos y deseos y éstos determinan mis acciones, yo no elijo mis acciones… ¡No soy libre! Pero, ¿cómo es posible? ¡Yo siento que soy libre! Ahora mismo pienso en mover mi brazo y lo muevo… ¿cómo podríamos decir que yo no lo estoy moviendo libremente? Porque el libre albedrío es una ilusión.

SpinozaBaruch Spinoza (1632-1677)

El filósofo holandés Baruch Spinoza argumentaba que el libre albedrío es solo una ilusión ocasionada por nuestro limitado entendimiento a la hora de conocer las causas de nuestra conducta. Vamos a entenderlo con un ejemplo:

Juan asesina a su mujer disparándole con un revolver ¿Cuál fue la causa?

  • Causa 1: Juan encuentra a su mujer en la cama con un amante, por lo que decide libremente apretar el gatillo.
  • Causa 2: Luisa, la mujer de Juan, arriesgó mucho al pensar que Juan no volvería hoy del trabajo tan pronto. Si hubiese sido más prudente Juan no la hubiera descubierto con su amante.
  • Causa 3: Manuel, el jefe de Juan, se encuentra de buen humor porque el Getafe, su equipo de fútbol favorito, ha ganado hoy. Por eso deja salir a Juan una hora antes del trabajo.
  • Causa 4: Martín, el entrenador del Getafe, decidió sacar en el segundo tiempo a un prometedor jugador de la cantera con el que habitualmente no cuenta. Ese jugador, al borde del minuto 90, metió el gol de la victoria.
  • Causa 5: Eloy, promesa de la cantera del Getafe, estuvo a punto de abandonar su carrera futbolística debido a que no contaba para nada para los diversos entrenadores que habían pasado por el equipo. Sin embargo, su padre habló con él y le convenció para que no abandonará.
  • Causa 6: Marcos, el padre de Eloy, quiso también ser futbolista profesional. Sin embargo, dejó muy pronto su carrera deportiva porque le ofrecieron un trabajo muy bien pagado en una emergente empresa de informática llamada Apple. Siempre se arrepintió de haber dejado el fútbol, por lo que siempre animará a su hijo a que continúe.

Recapitulamos. Si cualquiera de estas causas no se hubieran dado, es muy probable que Juan no hubiese asesinado a su mujer. Todas estas causas están encadenadas como piezas de dominó, de modo que una es condición para la siguiente (es un ejemplo del conocido efecto mariposa) pero podemos hablar de más condiciones aún:

  • Causa 7: Pedro, el dueño de la armería, pospuso sus vacaciones una semana más, por lo que Juan pudo comprar su revólver al no encontrar la armería cerrada.
  • Causa 8: Carlos, el amante de Luisa, chocó accidentalmente con ella cuando caminaba distraído mirando los cuadros de un museo. Sin ese choque jamás se hubieran conocido.

Incluso podemos irnos a condiciones más lejanas pero, igualmente, necesarias para que ocurriera el crimen:

  • Causa 9: los chinos inventan la pólvora y múltiples desarrollos tecnológicos van perfeccionando su uso hasta llegar al revólver a principios del Siglo XIX. Sin todo ese progreso, Juan no hubiera podido usar esa arma.

Y, más lejos aún, podemos llegar a causas que hunden sus raíces en la física más elemental:

  • Causa 10: el oxígeno es necesario como comburente para que la pólvora explote y se produzca el disparo del revólver. Sin oxígeno en la atmósfera, jamás se podría haber disparado revólver alguno y, es más, la especie humana no existiría y la vida en la Tierra sería muy diferente a como es ahora.

Tenemos diez condiciones necesarias para que sucediera el asesinato pero, como bien podría hacer el lector como ejercicio de creatividad narrativa, con un poco de imaginación podríamos pensar una infinitud más (formando lo que en términos técnicos se llama nube causal). Sin embargo, decimos que el auténtico causante es, únicamente, el libre albedrío de Juan. A nadie se le ocurriría pensar que el culpable fuera el entrenador del Getafe, el dueño de la armería, los directivos de Apple o, más disparatado aún… ¡el oxígeno!

¿Por qué decimos que fue Juan? Spinoza lo tenía muy claro: es imposible conocer todas las causas que tuvieron algo que ver con el crimen por lo que, simplificamos a lo bestia con nuestros estúpidos cerebros de primate, y seleccionamos solamente una causa: el yo libre de Juan.

¿Sucesos aleatorios?

Istock 531316319

El universo está gobernado por una serie de leyes naturales que, hasta ahora que sepamos, siempre se han mantenido estables desde los orígenes de todo. Algunas de ellas, las más poderosas, son deterministas, es decir, se cumplen siempre y en todo lugar, siendo imposible violarlas (por ejemplo, la gravedad). Otras, sin embargo, son probabilísticas o estocásticas, es decir, que solo se cumplen con un determinado grado de probabilidad (por ejemplo, fumar provoca cáncer de pulmón).

Si todo lo que dirige nuestras vidas estuviese regido por leyes deterministas no habría lugar para el libre albedrío: tomaríamos nuestras decisiones de un modo tan obligatorio como el de una pelota cayendo hacia el suelo. Sin embargo, algunos han visto en las leyes probabilistas una vía de escape.

Si nuestro cerebro no es una máquina determinista sino que en su funcionamiento participan procesos estocásticos, es posible que allí esté nuestra libertad, en el azar, en la aleatoriedad. Pero, ¿existen realmente sucesos aleatorios? En el mundo a escala humana, parece que no, pero en el mundo cuántico, algunos físicos nos dicen que sí (y otros que no).

Si nuestro cerebro no es una máquina determinista sino que en su funcionamiento participan procesos estocásticos, es posible que allí esté nuestra libertad, en el azar, en la aleatoriedad.

¿Qué es un suceso aleatorio? Aquel que ocurre sin una causa que lo determine de modo que, incluso conociendo todas las variables que se dan en el proceso, sea imposible predecir su comportamiento. En este sentido, un suceso aleatorio podría parecerse mucho a un acto libre ya que, igualmente, el acto libre necesita no tener una causa que lo determine, necesita ser una causa sin causa o incausada.

¿Es entonces un suceso aleatorio un acto libre? Lo sentimos pero no. Que algo sea aleatorio solo implica dos cosas:

  1. Que, aceptando la verdadera aleatoriedad cuántica, sucede sin causa alguna, sin nada que determine su conducta. Pero eso no implica que sea fruto de una decisión libre. Aceptando que el lanzamiento de una moneda es un acto realmente aleatorio, la moneda no toma ninguna decisión, no delibera ni planifica ni desea hacer nada siguiendo un propósito. La moneda no es libre de elegir cara ni cruz.
  2. Que, realmente, lo único que pase es que no somos capaces de predecir su comportamiento debido a nuestras limitaciones observacionales o cognitivas, y que el suceso sea, en último término, tan determinista como cualquier otro. Estaríamos de nuevo ante la ignorancia de Spinoza: que desconozcamos las causas de un suceso no implica que éste obre libremente.

No amigos, por la aleatoriedad no llegamos a la libertad. Y es que para que una acción sea libre necesitamos no que no esté determinada por nada sino que esté determinada por nuestra voluntad, por nuestras preferencias, valores, deseos… y los actos aleatorios, evidentemente, no lo están.

¿El Yo como fuente de libertad?

Istock 467439059

Para que un acto sea libre tendremos que tener un Yo, una instancia que, realmente decida. Precisamente, el argumento actual más en contra de que las máquinas son libres es que no tienen un Yo, no tienen a nadie que decida en última instancia, solo siguen a rajatabla su programa, sin poder violarlo jamás.

¿Y qué es el Yo? Pregunta complicada donde las hubiere. Muchos lo han identificado con ciertos estados o fenómenos propios de nuestra mente: nuestra consciencia, nuestro “espacio interior” o subjetividad, nuestra sentience (capacidad de tener sensaciones), o ya, en términos religiosos, nuestra alma o espíritu.

Sin embargo, la neurología moderna ha ido poniendo en jaque esta idea de Yo:

  1. El Yo no puede observarse de ninguna forma, ni siquiera usando la introspección. Si yo me analizo a mí mismo pensando, recordando o sintiendo, lo único que encuentro son pensamientos, recuerdos o sentimientos, pero nunca a ese sujeto que los tiene. Nadie jamás ha observado su yo ni el de nadie ¿En ciencia no ese eso suficiente para negar la existencia de algo?
  2. La neurología contemporánea no ha encontrado ningún lugar en el cerebro donde pueda encontrarse el módulo del Yo (aunque hay intentos muy loables). Las investigaciones apuntan más a que cada elemento de la experiencia consciente se procesa en diferentes partes del cerebro. De hecho, uno de los grandes problemas de la neurología actual es el llamado binding problem: ¿cómo se integra y se sincroniza toda la información sensorial en una imagen mental coherente?
  3. Los famosos experimentos de Benjamin Libet y muchos otros posteriores, sobre libre albedrío, muestran que los sujetos son conscientes de tomar una decisión después de que la decisión haya sido tomada. La conclusión es totalmente revolucionaria: el Yo, si es que existe, no decide… por lo tanto, no tiene ninguna relación con la libertad.

Desde luego, si el libre albedrío es una noción oscura, la de Yo no le va a la zaga… ¿Qué nos queda entonces? ¿Tenemos que renunciar a una idea tan central en nuestro mundo como lo es la libertad?

El alegato del general Montgomery

Volvemos a la historia de los drones asesinos. Cuando todo parecía indicar que el responsable y, por lo tanto, culpable de todo era el general Montgomery, sus abogados elaboraron una sorprendente defensa: alegaron que el libre albedrío no existía, por lo que el general Montgomery ordenando que sus drones violaran la convención de Massachusetts, era tan poco libre como el dron ejecutando la orden. Entonces, o los dos no son libres y ninguno de ellos tiene responsabilidad en la muerte de la hija de Smithson, o los dos son igualmente libres y entonces, el dron, ejecutor de la acción, es el genuino responsable.

El juez comenzó a ponerse nervioso. Si no existía el libre albedrío nadie sería responsable de nada por lo que el sistema judicial era un fraude… ¡Todo el trabajo de su vida no tenía sentido! ¡Tranquilícese señoría! – Repuso uno de los abogados – Tal como defendió el filósofo escocés David Hume, es posible compatibilizar una cierta idea de libertad con el determinismo físico.

Se trata de definir como acción libre aquella que no está en contra de las determinaciones de mi propia voluntad. Mis pensamientos, creencias, valores, etc. que causan mi acción están completa y absolutamente determinados por causas anteriores y yo no soy más libre que el dron de combate.

Estoy, por decirlo en términos informáticos, programado de antemano por mi naturaleza y mi cultura. Sin embargo, si debido a éstas yo quiero elegir A, y algo externo a mí me impide que yo lo elija, estará poniendo trabas a mi libertad e impidiendo que yo obre libremente. Por decirlo de otra forma: ser libre es poder obrar conforme a lo que estoy determinado.

De este modo, podemos juzgar y condenar a cualquier criminal sin que el sistema judicial se venga abajo ¡Es posible justicia sin libertad! Por lo tanto, el dron, actúo siguiendo su programación sin que nadie se interpusiera entre su libre obrar y su objetivo, por lo que es culpable de sus actos.

Istock 474880282

La sentencia sorprendió al mundo: el 28 de agosto de 2044, el dron de combate de tipo R-6 Alpha C con nº de bastidor 365889725E, fabricado y ensamblado en Taiwan por la Hongji Corporation, para la empresa estadounidense Deep Mind, actualmente en propiedad del ejército británico, fue el primer robot de la historia juzgado y condenado en un juicio. El castigo fue ejemplar: desmontar el dron y reciclar sus piezas para otros drones, destruyendo así su individualidad como agente racional (el equivalente robótico a una condena a muerte).

No obstante, ni el general Montgomery ni la empresa Deep Mind se fueron del todo de rositas. El general por reprogramar el dron para que pudiese violar la convención de Massachusetts, fue condenado por cómplice e inductor del asesinato. Se le degradó de su rango y se le condenó a pasar tres años en una prisión militar (si bien al final, y de nuevo por la habilidad de sus abogados, no cumplió ninguno).

A Deep Mind le cayó una cuantiosa multa por violar ciertas leyes de protección de software que prohibían vender código abierto sobre ciertos productos militares (si bien al final no pagó nada. Se declaró en bancarrota e incapaz de pagar, cambió su nombre por Deep Neuron y se refundó, siendo hoy en día la empresa hegemónica en el diseño de drones de combate).

Pero lo más interesante es que esa sentencia creó jurisprudencia y, en cuestión de pocas semanas, los tribunales de todo el mundo estaban llenos de juicios en los que había inmiscuidos robots; y en cuestión de unos años, ya existía una rama del Derecho específica llamada Derecho Computacional, en el que se intentaba legislar para clarificar todo ésta difícil problemática acerca de las máquinas criminales.

450 1000

Sobre Santiago Sánchez-Migallón: Profesor de Filosofía atrapado en un bucle: construir una mente artificial, a la vez que construye la suya propia. Fracasó en ambos proyectos, pero como el bucle está programado para detenerse solo cuando dé un resultado positivo, allí sigue, iteración tras iteración. Quizá no llegue a ningún lado, pero dice que el camino está siendo fascinante. Darwinista, laplaciano y criptoateo, se especializó en Filosofía de la Inteligencia Artificial, neurociencias y Filosofía de la Biología. Es por ello que algunos lo caracterizan de filósofo ciberpunk, aunque esa etiqueta le parece algo infantil. Adora a Turing y a Wittgenstein y, en general, detesta a los postmodernos. Es el dueño del Blog La Máquina de Von Neumann y colabora asiduamente en Hypérbole y en La Nueva Ilustración Evolucionista.

Fotos | iStock

Vía | Xataka

DARPA quiere que su avión espacial hipersónico vuele en dos años y se alía con Boeing para su construcción

Están los aviones, los vehículos espaciales y lo que podría ser un híbrido entre ésos dos: los aviones espaciales. Un concepto que llevan rumiando en DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) desde hace tiempo y para el que ahora se han buscado un compañero de altos vuelos, ya que han escogido el diseño de Boeing para la construcción de un avión espacial hipersónico.

Esta agencia militar ya acumula muchos proyectos curiosos tanto a pequeña como a gran escala, como aquel dron desechable o el cazador de submarinos, y desde hace años están trabajando en el programa XS-1 dedicado a un avión espacial experimental, como recuerdan en el comunicado. El objetivo: construir el primer avión hipersónico de bajo coste, y quien les ha convencido con el diseño ha sido Boeing, que también acumula una serie de proyectos espaciales más allá de los aviones comerciales.

Económico, autónomo y reutilizable: por pedir que no sea

El programa XS-1 se encuentra actualmente el la fase 1, en la cual se ha de establecer el diseño final para que una vez terminado se pase a la fabricación (fase 2) y a los vuelos (fase 3). Y es ahí donde interviene Boeing, cuyo diseño de este avión espacial hipersónico ha convencido a DARPA para la materialización del XS-1.

El plan es que sea un avión espacial reutilizable, autónomo y de bajo coste

Aún no se conocen las dimensiones y los detalles técnicos del avión (o si todo esto está ya claro), pero la idea es que sea un avión espacial reutilizable y autónomo, más o menos del tamaño de un avión comercial, que despegue en vertical y vuele a velocidades hipersónicas. Como requisito para el despegue, debe ser capaz de hacerlo con sus propios propulsores criogénicos integrados, sin recurrir a externos. Y el aterrizaje sería en horizontal, como un avión estándar.

Hablar de bajo coste en temas de vehículos espaciales es bastante sorprendente, pero éste es uno de los objetivos prioritarios en el programa de la agencia. Además de esto, la meta es que poner un satélite en órbita no cueste meses o años de preparación, sino que sea cuestión de días, según explican textualmente en el comunicado.

Vuelos previstos en dos años, pero de prueba

De momento se trata del anuncio de la elección de Boeing, quedando descartadas compañías como Northrop Grumman Corporation o Masten Space System, las cuales como recuerdan en The Verge ya tienen contratos para vuelos comerciales (con Virgin Galactic y XCOR Aerospace respectivamente). Pero ambas compañías ya están manos a la obra con el objetivo de culminar esta primera fase de diseño del avión.

En ella, además de dimensiones y demás, está previsto establecer qué tecnologías de la NASA, las Fuerzas Aéreas Estadounidenses y de propia agencia, relativas a la propulsión, el motor o la navegación, integrará. Algunos ejemplos de ellas son los materiales de las alas (capaces de soportar más de 1.000 ºC) o el programa ALASA (Airborne Launch Assist Space Access) de DARPA para el vuelo autónomo.

Ambas organizaciones tienen previstas sesiones de tests de diez días en la que se realizarán diez vuelos, con fecha aproximada en 2019. De superarse con éxito, se pasaría a la fase 3, que incluye entre 12 y 15 vuelos de prueba con el objetivo de que el XS-1 sea capaz de volar diez veces en diez días consecutivos pasando de ir sin carga y a Mach 5 a cargas de entre 400 y 1.400 kilogramos a Mach 10 en vuelos orbitales bajos.

Más allá del logro tecnológico y de conseguir reducir el tiempo dedicado a cada misión, el fin es que se ahorre coste por vuelo, concretamente hablan de 5 millones de dólares por misión (en contraposición a los cientos de millones que gastan por cada una), y que esto no quede en la industria militar sólo, sino que se vaya expandiendo a los vuelos espaciales en general. Veremos si cumplen plazos y en dos años vemos al XS-1 surcando los cielos a velocidad hipersónica.

Vía | Xataka

Google sabe dónde, cuándo y qué compras: más peligros para una privacidad casi sin escapatoria

De todos es conocida la voracidad de Google a la hora de recolectar (nuestros) datos. Sus fantásticos servicios nos ofrecen una forma de disfrutar de una gran cantidad de contenidos sin pagar nada. Al menos con nuestro dinero, porque lo que sí que cedemos es el acceso a esos datos que permiten perfilar —teóricamente— una publicidad mucho más útil para cada usuario.

Hasta ahora quedaba claro que si usabas los servicios de Google online aceptabas esos términos, pero ahora se ha descubierto que Google es capaz de detectar qué compras ha hecho un usuario incluso estando este desconectado. Y dónde, y cuándo, y cuánto hemos gastado.

La privacidad en juego una vez más

Lo hacen gracias a los registros que se guardan en servicios como YouTube y GoogleMaps y que se combinan con la gigantesca cantidad de transacciones de tarjetas de crédito y débito a las que tiene acceso Google. Solo en Estados Unidos la empresa aclara que tiene acceso al 70% de esas transacciones.

Google2

Estos datos se comparten con los comercios que trabajan con Google para demostrarles que los anuncios que ellos ponen funcionan. La idea de combinar esa recolección de ubicación basada en servicios con esos gastos a través de tarjetas ha provocado críticas, lógicamente. Se trata de una vertiente más de un ataque a la privacidad de los usuarios con la eterna excusa de mejorar sus servicios.

En Google, por supuesto, acuden al argumento tradicional. Según sus responsables, esos servicios “permiten emparejan transacciones con anuncios de Google ads en una forma segura y con protección de la privacidad, y a los comercios solo se les revelan ventas agregadas y anomizadas para proteger tus datos de cliente.

Otros no opinan lo mismo. Paul Stephens, de la organización de protección de los consumidores Privacy Rights Clearinghouse, indicaba que “hemos descubierto que es extremadamente difícil anonimizar los datos. Si te preocupa tu privacidad, deberías estar preocupado“.

Vía | Xataka

Ni hackear con firmware ucraniano ni reiniciar el tractor para cambiar el aceite: la polémica de John Deere a pie de campo

John Deere es actualmente uno de los referentes mundiales del sector de maquinaria agrícola, un segmento donde la inversión es alta pero también con una vida útil bastante amplia. ¿Qué aporta la electrónica al día a día con el tractor? ¿Y para las reparaciones tanto oficiales como de terceros?

La polémica de John Deere no es solo suya (ni en Europa)

Ser una de las marcas más reconocidas (tanto dentro del sector como entre el público en general) es lo que ha convertido a John Deere en el malo de la película a la hora de referirse a la política de reparacionesdentro del sector agrícola.

Durante los últimos años, el nombre de la marca ha sido la referencia que se ha usado en contra del Digital Millenium Copyright Act que entró en vigor en 1998 para legislar aspectos que unen hoy en día el hardware y el software. Diferentes sectores, entre ellos el de los vehículos agrícolas, se opusieron a esas restricciones y finalmente, hace dos años, se aprobaron numerosas (pero limitadas) excepciones que incluían a coches y maquinaria agrícola. En esos casos los usuarios podían modificar el sofware asociado al hardware.

John Deere hackeo de tractores

En el ámbito agrícola las limitaciones incluían apartados que afectaran a emisiones o elementos que fueran en contra de la legislación. No valía pues cualquier modificación. También se limitaba la posibilidad de modificar el software para reparaciones a los propios dueños de los productos, dejando fuera a terceros, incluyendo talleres no oficiales o reconocidos por la marca.

Por todo ello hay un mercado en EEUU dedicado a la modificación del firmware para saltarse esas restricciones de la DMCA. Ha sido muy comentado y es tan llamativo como poco probable de ver por ahora ni a gran nivel ni fuera de EEUU debido a las diferencias normativas con Europa.

En Europa, el comprador de un tractor de John Deere posee el equipamiento y es libre de repararlo él mismo con ayuda de los manuales y libros de servicio que el fabricante debe liberar por ley

La polémica no debe asociarse exclusivamente a este fabricante ni por ahora fuera de EEUU. Es algo que afecta por igual al resto de marcas del sector de la maquinaria agrícola. Y también a los automóviles, donde los sistemas de tipo canbus llevan usándose desde que la electrónica es parte indisoluble de cómo entendemos el funcionamiento de un coche.

Así nos lo explica Carlos Martínez, ingeniero industrial, apasionado de los tractores y actualmente con 4 años de experiencia en el sector de la homologación de maquinaria agrícola.

Según el Reglamento 167/2013  relativo a la homologación de los vehículos agrícolas o forestales, y a la vigilancia del mercado de dichos vehículos, se dice claramente en el Artículo 53 que los Fabricantes están obligados a facilitar a los talleres toda la información necesaria para reparar un vehículo, sin discriminarlos por ser o no concesionaria. Lo mismo que ha pasado con los automóviles, pero en los tractores

La propia John Deere, por medio de su responsable europeo de prensa, Ralf Lenge, lo confirma en conversación con Xataka. La marca refuerza la idea de que lo que ocurre en EEUU sobre la propiedad de su adquisición no es extrapolable a Europa y que se trata más bien de una malinterpretación de la normativa.

Cuando un consumidor compra un tractor de John Deere, posee el equipamiento y es libre de elegir si quiere reparar o mantener el vehículo por sí mismo. Pueden usar los manuales y libros de reparación que le permiten desde diagnosticar los fallos a realizar el mantenimiento

John Deere trabajando en el campo

Lo mismo ocurre en el caso de los talleres, como confirma Carlos: “¿No os suenan las franquicias que se anuncian como “Te sellamos la garantía”? Pues es lo mismo en la maquinaría agrícola, cualquier taller puede reparar cualquier tractor independientemente de la marca que sea

Esa claridad de fabricante y experto no se traslada al campo. Pepe Real es agricultor en Murcia y gestiona varias fincas de frutales, principalmente melocotoneros. En esta zona los tractores John Deere no son mayoría y la maquinaría agrícola no tiene tanto peso más que en el transporte de fruta o la fumigación.

La idea de base tanto para él como para la mayoría de cooperativistas de su zona con los que hablamos es que durante la garantía del tractor, están obligados a llevarlo al servicio técnico oficial de la marca. Aunque la legislación permita acudir a cualquiera.

La comparación con los automóviles no es tan directa para ellos, porque pese a ser una zona agrícola, los concesionarios y talleres son muy escasos y concentrados. Hasta la llegada de la electrónica se valían de los conocimientos de mecánica del compañero o servicios no especializados.

Al menos pasaba con los tractores de hace años. Ahora son más complejos, hay menos partes mecánicas que conozcamos. Nos pasa igual con los coches, que reparan conectándolos a un ordenador

Ahora, cuando tienen una avería en tractores más recientes, ya no se recurre a los conocimientos de un vecino o talleres no especializados. Si la reparación no urge, el servicio técnico de la marca del tractor es la que se encarga. En caso contrario, cuando implica electrónica o elementos de gran complejidad, el taller de confianza de cada agricultor es el encargado de pedir la pieza ya configurada al servicio técnico.

Lo que esconde un tractor hoy en día

Verlos en tareas duras de campo y en un ambiente rústico da una idea errónea sobre la tecnología y avances que se esconden en un tractor a día de hoy. Carlos, que conoce la evolución de este tipo de vehículos y actualmente trabaja con los más modernos, está convencido de que esos avances, donde el software y la electrónica tienen un papel fundamental, aportan lo necesario para mejorar tanto seguridad como prestaciones y comodidad en el trabajo diario con ellos.

Si nos ponemos a mirar un tractor de los 60 – 70 nos damos cuenta que no tienen nada que ver con uno moderno, ni en prestaciones, ni en comodidad, ni en manejo y sobre todo en seguridad. Gracias a la electrónica los motores controlan mejor la inyección de combustible y son capaces de desarrollar más potencia y reducir sus emisiones contaminantes; también gracias a la electrónica el agricultor en vez pisar el embrague y mover una palanca para cambiar de marcha solamente tiene que pulsar un botón; también gracias a la electrónica se puede controlar el deslizamiento de las ruedas del tractor y que automáticamente corrija para ahorrar combustible al agricultor, y si miramos la actual tecnología GPS lo que antes se hacía girando el cuerpo para mirar hacia atrás para  ver si iba haciendo bien la labor, hoy simplemente se tiene que mirar la pantalla o dejar al tractor que lo haga solo

Interior John DeereParece un interior básico pero el tractor actual no tiene nada que ver con el de los años 60-70

Toda esa tecnología, como nos cuentan los agricultores a pie de campo, transmite la sensación de mayor complejidad principalmente en las tareas de mantenimiento y reparaciones.

Lo que antes con una llave inglesa se arreglaba hoy puede que requiera la intervención de un mecánico y un ordenador. Por el contrarío, antes muchos tractoristas sufrían daños en los oídos, espalda y estomago debido al ruido y las vibraciones cosa que hoy en día no pasa gracias a la mejora de la seguridad

Pero no solo se trata de cuestiones de seguridad. La conectividad y sensores de los tractores actuales soportan la llamada quinta revolución de la agricultura. Con ella se espera hacer uso de la información que recogen las máquinas para generar parámetros y mapas de rendimientos. Este futuro no es el que nosotros hemos podido conocer de primera mano. O al menos no el habitual ahora mismo.

Hace poco compré un pequeño tractor nuevo, no de John Deere pero muy parecido en lo que me permite hacer en el campo, y es verdad que no tiene nada que ver en comodidad y seguridad con el que tenía antes. He notado mucho el ruido y los botes, ya no es una tortura. Y sí que parece que gasta menos gasoil, que en es uno de nuestros gastos más importantes en la finca cuando no hay recolección

Pepe, nuestro agricultor murciano, no tiene todavía muy claro qué es capaz de hacer su tractor gracias a las mejoras de electrónica. “Solo quiero no tener problemas a la hora de repararlo y que me dure al menos tanto como el anterior” En cuanto le hablo de centralitas, software o hacker el tractor, la cara se le transforma.

No hay duda de que el mantenimiento de un tractor actual es mucho más complejo que antaño y cada vez escapa más del consumidor. Pero no es habitual, por lo que nos han contado, que en España, los propietarios de tractores de distintas marcas tengan problemas ni en el uso ni en el mantenimiento por contar con más electrónica. Curiosamente esa entrada de la electrónica los acerca todavía más al automóvil clásico.

“La electrónica aplicada a la maquinaria agrícola da muchas ventajas al agricultor. La única desventaja que el agricultor puede percibir es que al ser máquinas más complejas las reparaciones también lo son”

Como en cualquier cosa controlada por centralitas, su firmware se tiene que ir actualizando para corregir los distintos errores o fallos, lo mismo que pasa en los coches. En el caso de una avería de alguna centralita cualquier taller puede comprar la centralita y substituirla, aunque es verdad que normalmente el agricultor suele confiar en su concesionario por la rapidez y calidad en el servicio para reparaciones no habituales en el mantenimiento del tractor o maquinas. ¡Que nadie se alarme que no se tiene que reiniciar el tractor por cambiar un filtro de aceite o cambiar el anticongelante!

Otro John Deere

¿Y si lo que hay que cambiar es un elemento no muy habitual o tan importante como la centralita? ¿Podría no arrancar el tractor? ¿O funcionar de forma incorrecta o peligrosa? Carlos, encargado de la homologación de este tipo de vehículos, nos resuelve la duda.

Eso no pasa, ya que normalmente al instalar una nueva centralita se configura para el número de serie del tractor y no pasa nada. Otro caso muy distinto es el de modificar parámetros e instalar firmwares no oficiales para saltarse restricciones y romper la homologación del vehículo como por ejemplo aumentar la velocidad máxima, la potencia máxima, etc. ¡Todo ello sin consentimiento del fabricante! Con este pirateo lo único que se consigue es romper la homologación del vehículo y por lo tanto hacerlo inseguro y reducir su vida útil ya que el fabricante no lo diseñó para ese uso. Es como si cogemos el coche, le desmontamos los airbag, tenemos un accidente, nos hacemos daño y nos quejamos del fabricante, es absurdo

Como ocurre en el sector del automóvil, tener problemas o no con el funcionamiento del coche dependerá del tipo de modificación del firmware que se realice. En territorios con amplio historial de tuning de coches, como Reino Unido, EEUU o Alemania, buena parte de las modificaciones en coches se basan en la modificación del firmware, pero nunca en su totalidad.

Daniel Murias, de Motorpasión, nos aclara el funcionamiento en coches de esa modificación de firmware.

Un usuario o un taller no oficial lo pueden hacer, sin que la marca dé su visto bueno. Toda la industria del tuning (en UK, USA y Alemania) se basa en eso. Otra cosa es que si lo haces, el fabricante del coche te retire la garantía. En España, en la gran época del tuning, más de un taller de barrio se dedicaba a reprogramar las centralitas sin pensar en las consecuencias (presión de turbo elevada, sobrecalentamiento, stress de los órganos internos, etc). En UK o Alemania, los que lo hacen bien, hace años que han conseguido el estatus de fabricante y ofrecen su propia garantía, como Mountune para los Ford o Brabus para los Mercedes

John Deere

Volviendo al ámbito de los tractores y la agricultura, que un propietario de un tractor, de la marca John Deere o cualquier otra, se quede con su vehículo inutilizado por una reparación fuera del servicio técnico solo puede ocurrir al piratear el vehículo para romper la homologación y utilizarlo fuera de las normas de seguridad marcadas en la legislación vigente.

Pero aún así, con poner todos los parámetros de origen se podría solucionar, a no ser que se haya roto algún componente indispensable para el funcionamiento y el tractor esté averiado por utilizarlo fuera de sus parámetros de diseño, como es comprensible, si el equipo estaba en garantía al modificarlo y hacerlo sin el consentimiento de la marca, ésta no se hace responsable

Tenemos pues a la electrónica ofreciendo la posibilidad de modificar muchos parámetros, algo que sin ella no era posible. Pero hacerlo con firmware no oficial acarrea problemas que afectan principalmente a la seguridad del agricultor pero también a la del medio ambiente y los demás usuarios de la vía, si lo hubiera.

Sobre todo al introducir firmware no oficial lo que se está haciendo es romper la homologación y la certificación de seguridad de la maquina, por lo que según la modificación puede ir desde que el aire acondicionado no funcione hasta que el tractor supere la velocidad máxima de homologación, el agricultor vaya a frenar y como el vehículo no está diseñado para esa velocidad el vehículo no frene y ocurra un accidente con víctimas mortales

Vía | Xataka